Enfermedad coronaria, un problema global

Robinson Sánchez García MD. Médico internista Especialista en cardiología clínica.

La cardiopatía isquémica, secundaria a enfermedad coronaria, se caracteriza por la disminución del transporte de oxígeno a través del flujo sanguíneo que llevan las arterias coronarias hacia el músculo cardíaco (miocardio), debido a la acumulación de placas de colesterol y grasa en las arterias. 

Esta patología representa una de las principales causas de morbilidad y mortalidad en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo en 2019 más de 17 millones de personas fallecieron por enfermedades cardiovasculares y se estima que más de la mitad de estas muertes fueron causadas por la cardiopatía isquémica. 

Otra consideración es que no solo afecta a los países desarrollados, sino que también ha aumentado su incidencia en los países de ingresos bajos y medianos, debido a cambios en los estilos de vida y los desórdenes alimenticios. 

Existen otros factores de riesgo asociados que incluyen: edad avanzada, tabaquismo, hipertensión arterial, colesterol alto, obesidad, diabetes y la falta de actividad física. Para abordar y disminuir su prevalencia, es fundamental implementar estrategias de prevención, esto implica promover hábitos de vida saludables como seguir una dieta balanceada baja en grasas, realizar actividad física regular, dejar de fumar y controlar los factores de riesgo relacionados como la hipertensión y la diabetes. 

¿Cuál es su incidencia en Colombia? 

En nuestro país la cardiopatía isquémica representa un problema significativo. Según el Instituto Nacional de Salud, en el año 2018 las enfermedades cardiovasculares representaron el 29% de las muertes, siendo la cardiopatía isquémica la principal causa de mortalidad. 

Además, se estima que alrededor del 11% de los adultos en Colombia tienen algún grado de enfermedad coronaria. En consideración a esto, se hace necesario disminuir la incidencia de la enfermedad en la población, mejorando el acceso a la atención médica y fortaleciendo los programas de detección y tratamiento temprano. 

¿Qué opciones de tratamiento existen? 

El tratamiento de la cardiopatía isquémica puede incluir cambios en el estilo de vida como alimentación saludable, realizar ejercicio físico y control del estrés para ayudar a reducir los factores de riesgo y mejorar la salud cardiovascular. 

En los casos más graves, pueden ser necesarios procedimientos quirúrgicos como la angioplastia coronaria o la cirugía de revascularización coronaria (bypass) con las cuales se busca restaurar el flujo sanguíneo y mejorar la función cardíaca.

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