El Hobby de mi vida, Buceo Recreativo Certificado

Tres destacados profesionales de la salud en Bucaramanga comparten con nuestros lectores los gustos y aficiones que identifican su estilo de vida. Disfrutar de estas experiencias durante su tiempo libre, les permite reducir el estrés y aliviar las tensiones que supone la práctica de sus especialidades médicas.

PRIMERA PARTE

Fidel Vásquez Lucigniani

BUCEO RECREATIVO CERTIFICADO

¿Cuándo inició tu gusto por bucear?
Desde niño siempre sentí una atracción por la aventura y los deportes, entonces, la práctica del buceo fue algo que se materializó a medida que se dieron las condiciones para estudiarlo. Aprendí de forma progresiva realizando los cursos
certificados necesarios para hacerlo manera más segura posible.

¿Qué tiempo le dedicas a este hobby?
Generalmente buceo dos veces al año. En cada ocasión, realizo en promedio diez inmersiones en un período de doce días -dos inmersiones diarias-. La primera suele ser a mayor profundidad mientras que la segunda se realiza en aguas más superficiales.

¿Cómo has logrado combinarlo con tu actividad profesional?
La verdad es que el buceo no interfiere con mi actividad profesional, al contrario, me relaja y me recarga de energía para mi trabajo como ortopedista. 

Solo lo hago durante las vacaciones, eligiendo destinos junto al océano, con empresas certificadas para la práctica de buceo.

¿Qué sensaciones te deja bucear y que le aporta a tu vida?
Las sensaciones son intensas desde el momento en que programo todas la actividades a realizar, ya que pienso en cómo se desarrollará cada inmersión y lo que implica prepararme mentalmente con anticipación. Cuando estás en el océano es fácil olvidarse de las presiones rutinarias diarias, en ese momento, sin duda, hay cosas más importantes como disfrutar del mundo submarino pero controlando los aspectos de seguridad Al final, el buceo me aporta descanso, tranquilidad y autocontrol.

Un momento único e inolvidable…
Nunca olvido la primera vez que me sumergí en aguas de la Isla Gorgona por la impresionante fauna marina predominante, como tortugas, rayas y tiburones de gran variedad y tamaño que se pueden apreciar en el océano Pacífico. Además, los paseos selváticos con diversas especies de serpientes y todas las peripecias que tuvimos que hacer para llegar a la isla fueron parte de la aventura.

Sin embargo, la experiencia de bucear en el mar Caribe, especialmente en San Andrés y Providencia, brinda sensaciones indescriptibles por la claridad de las aguas que permite apreciar mejor los peces y las formaciones de coral. Las Islas del Rosario y Cozumel también son lugares paradisíacos para la práctica del buceo, cada uno con su encanto particular que vale la pena conocer.