Pautas para comenzar a comer saludable

Sabemos que para comer más sano hay que incluir en nuestro menú más verduras y suficientes frutas, pero cada vez que queremos empezar con este buen hábito se presentan algunos impedimentos como el tiempo, no saber qué hacer, y la constante procrastinación.

Muchas veces, el día a día corre aceleradamente, nuestro ritmo de vida nos impide comer mejor, y  las cosas se complican porque tenemos la idea de que comer saludable implica mayor costo y más tiempo.

Con cada año que llega, queremos tratar de cambiar todas las decisiones en un día, y con esto logramos renunciar a la mitad del camino. Estos cambios drásticos no funcionan porque requieren de mucho esfuerzo, disciplina y sobretodo de mucha fuerza de voluntad, lo cual genera que sintamos que comer sano es un verdadero castigo.

Amigos y Socios nos presenta unas pautas para que adquiramos el hábito de comer saludable, sin morir en el intento.

1. Adquiere un hábito
Un hábito tarda en crearse entre 18 y 254 días, según un estudio realizado por la Universidad de Londres y publicado en la revista médica Journal of Social Psychology. Esta reconocida frase nos puede ayudar:

“Tus actos se convierten en tus hábitos, tus hábitos se convierten en tus valores, tus valores se convierten en tu destino”. Gandhi

Si pones todo el empeño, sólo necesitarías un mes y medio, y podrías empezar incluyendo una fruta o porción de verduras en nuestras comidas diarias. Al hacer esto, el cerebro lo retendrá como algo normal y no te costará esfuerzo.

2. Metas pequeñas, pero claras
Tienes un objetivo por cumplir: Comer saludable, y a través de pequeñas metas diarias lo podrás alcanzar. Por ejemplo, escoge una comida del día en la que vas a incluir vegetales y otro día comienza con un desayuno nutritivo. Para crear ese hábito, es importante recordar el objetivo a largo plazo y, paralelamente, tener pequeñas acciones que te acerquen más a ese propósito. Con esta estrategia, lograrás que con menos esfuerzo, veas los cambios y te motives a no abandonar el desafío en el primer intento.

3. Implementar pequeñas rutinas
Otra manera de lograr un hábito es incorporar rutinas diarias, como por ejemplo, que beber agua sea lo primero que hagas en la mañana, escribir lo que quieres lograr en ese día y luego realizar algún ejercicio para activarte. Teniendo en cuenta estas ideas y conductas, la implementación del hábito será más fácil.

También es necesaria una rutina de alimentación, por ejemplo, no sobrepasar las 500 calorías en la cena, dejar de tomar refrescos y solo comer en la noche verduras y una proteína. Al ponerse estos objetivos y hacerlos constantemente en un mes, el cerebro comenzará a automatizarlo, y antes de que te des cuenta, ya estarás llevando un estilo de vida más saludable.

4. No pierdas el enfoque
Cada día está lleno de pequeñas y grandes decisiones, pero al reducirlas, tu cerebro podrá enfocarse en lo que es más importante para ti. Si tu propósito es comer sano, simplifica tu vida, por ejemplo, evitando comprar demasiada variedad de alimentos y mejor adquiriendo aquellos que son sanos (frutas, verduras, legumbres), y desarrollando un horario de alimentación que te mantenga organizado.

5. Visualízate alcanzando el objetivo
Los psicólogos aseguran que cuando mentalmente nos imaginamos alcanzando un objetivo, se activan las mismas regiones cerebrales como si ocurriera realmente, generando mayor seguridad, persistencia y superación personal. Este es un método muy usado por deportistas para orientar sus conductas con el fin de lograr sus metas.

Puedes visualizarte como una persona saludable, que consume alimentos que te hacen bien, que es ordenada y productiva. Esto te mantendrá con motivación alta, y poco a poco conseguirás mantener tu hábito.

6. Si fallas, insiste y persiste
En el camino de generar hábitos se puede recaer en viejas rutinas, desmotivación y hasta frustración. Los nuevos hábitos son muy frágiles y ante cualquier dificultad los puedes abandonar. La manera correcta se continuar en este propósito es sobrepasar los obstáculos, levantarse cuantas veces sea necesario y continuar.

Finalmente, para el consumo de alimentos saludables puedes seguir trucos como poner en lugares accesibles la comida nutritiva y en los de más difícil acceso la comida chatarra, las harinas, los dulces y demás ‘tentaciones’ que no ayudan a tu objetivo. Mantén las verduras o frutas empacadas en pequeñas porciones y ojalá listas para consumir o preparar. Esto te ayudará a convertir su consumo en una conducta mecanizada.

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