Marcela Beltrán: ser agradecidos nos hace más felices

A lo largo de 41 años, la Fundación Club Campestre de Bucaramanga FCCB ha impactado en la vida de cientos de personas con la intención de mejorarles sus condiciones para progresar. Esta obra hoy es liderada por esta mujer perseverante y apasionada por ayudar a los demás.

En abril de 2019, Marcela Beltrán decidió apoyar a la Fundación Club Campestre, un proyecto social que Otoniel Beltrán, su padre, junto a otros miembros de Junta Directiva, impulsó en 1981. 

Asumir la presidencia de la FCCB significó dedicarle a dicha causa gran parte del tiempo de sus negocios particulares y su familia, aunque también ha significado tres años de aprendizajes y lecciones de vida que difícilmente pudo haber logrado en otras circunstancias. 

En este período, la FCCB no solo fortaleció sus programas bandera sino que constituyó 10 nuevos programas de ayudas para sus beneficiarios, entre ellos, estudio, vivienda, computadores vestuario y becas, con una importante inversión anual que supera los 800 millones de pesos.

Encabezar una obra de estas dimensiones es ya un reto, pero ejercer ese liderazgo durante una pandemia y que los resultados superen las expectativas, constituyó un gran desafío en lo profesional y personal. 

¿Cómo lo consiguió? Gracias al trabajo en equipo, comenta. “Me siento muy orgullosa de lo que hemos logrado y del talentoso grupo humano que me acompaña, el alto nivel de compromiso de cada uno de ellos ha sido determinante para impactar en las vidas de tantas personas”. 

Es consciente de que su paso es temporal, por eso le pide a Dios que le dé sabiduría e ideas que aseguren la continuidad del programa social. En ese sentido, considera que es muy importante que en los años venideros la Fundación continúe su proceso de crecimiento en cabeza de nuevos directivos.

De su experiencia destaca dos momentos muy significativos: el primero sucedió cuando lograron entregar 51 proyectos de vivienda para abrirle la puerta a muchas familias que soñaban con tener un techo propio, pero no lo creían posible.

Otro momento gratificante fue ayudar a quienes debieron interrumpir sus carreras universitarias o nunca tuvieron la posibilidad de estudiar, gracias al programa de becas apoyado por un grupo de benefactores.

VOCACIÓN POR HERENCIA

Cursó la carrera de administración de empresas en la UNAB y siempre ha sido consciente de su vocación empresarial gracias a las actividades de sus padres, Otoniel y Ruth, de quienes aprendió la habilidad para los negocios. 

De ellos también asimiló el agradecer por las bondades que le dio la vida mediante la realización de acciones que signifiquen un beneficio para quienes más lo necesiten.

“La grandeza de las personas está dibujada en su corazón y en su capacidad para darse a los demás a través de actos de bondad, porque no hay nada más reconfortante para el alma como ayudar”.

Se define como una persona equilibrada y activa que siempre busca ponerse en los zapatos de los demás. Por eso no duerme demasiado, ya que siempre está pensando en hacer “algo más” o aprendiendo un poco de los muchos temas que rondan su cabeza.

Incluso, en este momento está intentando el mindfulness no solo para aplicarlo en su vida sino para compartirlo con su familia. 

Está felizmente casada con el doctor Jorge Enrique Chona y fruto de esa relación, es madre de Diego Andrés y Jorge Daniel. También es abuela de Mariana y Daniela, hijas de Diego y su esposa, Alejandra Barco, a quien considera como su propia hija. 

Es franciscana de corazón. En las aulas de su querido colegio de “las pachas” cultivó valiosas amistades de compañeras con quienes comparte travesuras y recuerdos maravillosos como su participación en el reinado Señorita Santander en 1980.

Trabajó muchos años en AVISIN, la empresa avícola familiar, al frente de la dirección financiera y administrativa hasta que obtuvo su pensión. Actualmente es la gerente de Mr. Clean, su propia empresa desde donde le apuesta a la generación de empleos y oportunidades para sus colaboradores. 

Cuando le preguntamos acerca de su éxito en cualquiera de sus proyectos, no duda en atribuirlo al conocimiento, ya que la educación ha sido uno de los pilares de su vida; después está la perseverancia que en su experiencia es lo que ayuda a las personas a cumplir sus sueños, pero también el éxito está en saber escuchar consejos de personas bien preparadas con ideas innovadoras.

¿De dónde saca tiempo para todo? Es una pregunta que recibe a menudo. Ella lo atribuye a tres factores, por un lado, la organización para establecer prioridades, después está la tecnología que le permite estar al tanto de todos sus negocios y por último, rodearse de un excelente equipo de trabajo comprometido al cual le ha brindado su total confianza.

ANTE TODO BUEN GUSTO

Siempre ha sido una mujer de buen gusto y elegancia. Acerca de esta característica afirma que no es vanidad, más bien es una cualidad que aprendió de su madre, verse bien naturalmente, siempre proyectando una buena imagen en todas las situaciones que demandan su actividades. 

Disfruta caminar y compartir con sus amigas una ronda de golf. Se ejercita de vez en cuando y cuida de sí misma como toda mujer, pero con una férrea disciplina. 

Otra de sus pasiones es viajar en grupo, esto le ha permitido conocer culturas y lugares icónicos en países como Vietnam, Francia, China, entre otros, pero su destino favorito es Turquía. 

Para leer, prefiere las novelas históricas que le permiten comprender la realidad de muchos temas, asimilando enseñanzas. Sin embargo, no cambia por nada pasar tiempo con su familia y sus nietas sobre todo durante las fechas especiales. 

También es amante de los animales y este amor le ha alcanzado para adoptar dos perros y dos gatos. Opina que son seres que solo esperan amor desinteresado y por esta razón se declara “semi vegetariana”, ya que solo consume carnes de aves o peces, prefiere la leche de almendras, pero su debilidad son los dulces, las tortas y el chocolate. 

Su más grande satisfacción son sus hijos, ambos profesionales organizados y disciplinados, un hecho que atribuye al trabajo conjunto realizado junto a Jorge Enrique, su esposo, para inculcarles amor, valores y el respeto por las ideas como el mejor camino para entender a los demás.