Blindaje de vehículos: más que un lujo, una necesidad urgente

Proteger su vida, la de su familia y su vehículo contra cualquier intento de ataque no es algo exclusivo de las figuras públicas, hoy es una prioridad dado el aumento de hurtos registrados en los últimos meses.

Según un informe de la Corporación Excelencia en la Justicia, durante el primer semestre de 2023, se registraron en el país 44 robos cada hora y un asesinato cada 40 minutos. 

Ante este delicado panorama, se hace urgente la necesidad de protegerse ante cualquier amenaza que pueda suceder durante los desplazamientos por la ciudad o en los viajes por carretera. 

Proteger los vehículos es posible gracias a la tecnología importada desde Israel que provee Armtrans Blindajes, cuya experiencia y respaldo les permite ofrecer varios niveles de blindaje, según las necesidades de cada persona, utilizando materiales de peso ultra liviano y acero balístico, garantizando que los carros queden con gran funcionalidad y movilidad.

El portafolio de servicios incluye también el arrendamiento  de vehículos mediante un parque automotor variado como camionetas de alta gama con blindaje 360°, cero huecos balísticos y sofisticados accesorios en seguridad. 

Además, poseen una poderosa red de comunicaciones que permite supervisar las operaciones a nivel nacional en tiempo real, asegurando el contacto permanente con el usuario y el automotor en servicio.

Armtrans Blindajes es una empresa que cuenta con licencia de funcionamiento de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, certificación ISO 9001, con más de 20 años de experiencia, especializada en la seguridad para embajadas, un sector exclusivo en el que se posicionó por su trabajo bajo las normas americanas NIJ 0108.01, exigidas para el cumplimiento de todos los protocolos de seguridad. 

“Sin duda, viajar en mi camioneta me ha brindado seguridad y confort. Tenía el temor de que el peso adicional del blindaje me desajustara la camioneta, pero ha sido lo contrario, los materiales que utiliza Armtrans, solo aumentaron el peso en 180 kilos. Hoy voy a la finca con mayor tranquilidad.” Luis Alejandro Puyana, ganadero santandereano.